entrevista

 

 

Nacho Vegas

Tres años después de su último disco, y tras colaborar

con Bunbury y Christina Rosenvinge, es

tiempo de vérselas otra vez consigo mismo.
habla lento, casi en voz baja,pero con cordialidad

.

La larga cabellera que le cae sobre el rostro funciona igual como muro de sonido que como refugio para la mirada, la propia y la ajena. Pide un orujo y después otro en el Café

Gijón, en Madrid, donde Vegas pasa cada vez más tiempo pero adonde no termina de querer mudarse. Una responsable de su discográfica acaba de entregarle la copia máster

de su nuevo disco, El manifiesto desastre, de cuyo resultado

está humildemente satisfecho a pesar de que, al terminar,

“siempre se descubren cosas que se querrían haber

hecho de otra manera”, dice. Viene de Valencia, donde le

han hecho un traje a medida –un capricho que le ilusiona

y sonroja por igual– que espera recibir al día siguiente en

Madrid. A sus 33 años –34 el 9 de diciembre–, tres después

de su último disco y con tres proyectos paralelos entre

medias, el gijonés Nacho Vegas se encuentra, probablemente,

en el momento clave de madurez de su carrera. Y

así se lo toma.

 

  • ¿A qué se debe el título del disco?

 

Es una cosa que mi madre me llamaba de pequeño. Cuando

hacía alguna trastada me decía: “Eres un desastre manifiesto”.

Yo pensaba que era una cosa que se decía en Asturias,

pero preguntaba a mis amigos y a nadie le llamaban

eso. No sé de dónde lo sacó mi madre, se lo tengo que preguntar.

Luego también es una frase hecha que se utiliza en

los medios, “un desastre manifiesto”. El disco es como un

decálogo –imperfecto, de once temas– de lo que me ha

pasado en los últimos dos años, por eso también le he

dado la vuelta al orden de las palabras, para que quedara

un manifiesto como el Manifiesto Comunista o el Manifiesto

por la Lengua.

 

Después de escuchar

El manifiesto desastre, la sensación

es que hay un salto mucho mayor con respecto a

tus tres primeros discos, que tenían una continuidad

mucho más lógica.

 

Tienes razón. Los tres primeros forman parte de una etapa

en mi vida en la que grababa un disco, salía de gira y

enseguida tenía canciones para otro disco. Cuando acabé

 

Desaparezca aquí

, la banda no estaba en un buen momento,

había problemas internos, y yo quería tomarme un

respiro. No tenía muy claro cómo quería que fuera mi

siguiente disco, pero por otro lado quería seguir grabando

las canciones que iba haciendo. Entonces surgió el proyecto

con Bunbury, lo de Christina, lo de Lucas 15 con su

gira… Todo eso me sirvió para tomarme un tiempo que se

nota en este disco. La mirada cambia en tres años. Además,

a nivel personal pasan cosas y también te afecta.

 

Ahora que conoces a Bunbury, ¿cómo viviste la polémica

por su plagio?

 

Cuando surgió todo estaba en El Puerto de Santa María

grabando el disco. Al principio me lo tomé un poco a broma,

pero luego hablé con Enrique y vi que estaba disgustado.

Empezaron a salir más y más cosas y creo que se cargaron

las tintas con algo que no era tan importante. Los

artículos que leí en El Mundo eran terribles, muy dañinos

y muy poco justos. Le hizo mucho daño a la promoción,

porque se habló mucho del plagio y nada de su disco, que

me parece muy buen disco. A cualquiera que tiene un

poco de éxito se le quiere hacer daño, convertir en un

títere al que disparar. Si no fuera porque es Bunbury, todo

hubiera sido de otra manera.

¿Fue a raíz de ese caso que acreditaste al poeta portugués

Fernando Pessoa en tu disco?

No, es algo que hice a conciencia. Utilicé cuatro o cinco

versos de Pessoa en En lugar del amor, y como lo había

hecho tan a conciencia me sentí obligado a ponerlo. Pero

“Lo que en realidad

persigo en la vida es

ser buena persona,

mucho más que hacer

buenas canciones. Es

difícil conseguirlo,

pero por lo menos

tengo ese propósito”

 

¿te gusta?

prueba

esto…

 

bob DYLaN

lo que hizo Enrique yo lo he hecho otras veces, coger

versos y frases de otra gente y ponerlos. A veces las acreditas

y a veces no. No creo que la intención de Enrique

fuera hacer pasar por suyo algo que no es suyo, sino utilizar

algo ajeno para reinventarlo y crear otra cosa. En mi

disco hay, por ejemplo, una frase de Homer Simpson que

no acredité. [“En teoría también funciona el comunismo”,

en Lole y Bolan].

Y una de t. s. eliot en ‘el tercer día’.

Sí, pero es tan conocida que tampoco la vas a poner. Si

empiezas a poner todas las referencias…

en Christina rosenvinge, más allá de vuestra relación

sentimental, ¿has encontrado a una musa?

No. Lo que ocurrió es que el disco con Christina fue una

experiencia muy particular. Había que escribir canciones

de una manera muy urgente, rápida, y nos utilizamos

como personajes, en ese sentido sí la utilicé como musa.

entonces es que sí.

Me ha dejado mucha huella, el disco que hicimos y la relación

que tenemos.

¿Qué te ha parecido su disco?

Muy bueno, me ha gustado mucho.

 

¿le aportas más tú a ella o ella a ti?

Yo creo que me ha aportado más ella a mí. Al menos, he

cogido más cosas de ella para mis propias canciones. Creo

que se nota en las canciones de este disco, la he usado

mucho para cantar, también como personaje, porque me

interesa ella no sólo como persona sino como artista.

 

Por las letras del disco, da la sensación de estar obsesionado

con el tiempo.

 

No lo había pensado, pero el paso del tiempo está muy

presente, sí. Es lo que intento decir en la canción

Detener

el tiempo: a partir de que tenemos uso de razón, pero sobre

todo cuando pasa el tiempo eres más consciente de que te

pasas la vida tratando de buscar momentos que te den la

sensación de que puedes detener el tiempo y disponer de

la eternidad para ti solo. A veces te ocurre con canciones,

un libro, una película, o con sensaciones fuertes como el

amor o el dolor intensos. Supongo que esa idea está reflejada

en el disco de varias maneras.

 

en otras canciones, como Crujidos o Un desastre manifiesto,

está muy presente la culpa.

 

Tampoco me gusta mucho caer en el tópico de la canción

como algo que te redima. Cuando haces algo porque sientes

que lo tienes que hacer, y luego te das cuenta de que fue

un error enorme surge un conflicto, no sabes muy bien

cómo explicarte qué es lo que ha fallado, sobre todo cuando

cometes el error una y otra vez. Esos conflictos son los

que dan lugar a las canciones. Crujidos habla de una espiral

de errores, de no acabar nunca de hacerlo bien. Es algo que

al final uno asume y tiene que vivir sabiendo que se va a

estar todo el día haciendo preguntas sin encontrar respuesta,

sino encontrando más preguntas como respuesta.

la espeluznante Morir o matar, con esas alusiones al

consumo de heroína, va a dar tema a los que creen

que juegas a ser un maldito.

 

Morir o matar es la canción más dolorosa del disco, me costó

mucho escribirla. El tema de las drogas me aburrió un

poco después del disco anterior, me preguntaban mucho

por ello. Pero también decidí que si en una canción tiene

que estar, tiene que estar. Uno tiene que saber abstraerse

de todo para no autocensurarse, y en estos últimos tres

años han pasado cosas: relaciones fracasadas y momentos

de abuso de drogas que han llevado a eso, a que las

relaciones fracasaran, y todo eso está en algún momento

en las canciones, como cualquier otro detalle. Cuando

hablo de algo es porque sé más o menos de lo que hablo.

No es por ir de nada.

 

De hecho, hace poco asegurabas que te considerabas

más un bendito que un maldito.

Nadie se considera un maldito, es una etiqueta que te

ponen. Yo soy un bendito porque lo que en realidad persigo

en la vida es ser bueno, buena persona, mucho más

que hacer buenas canciones. Creo que es difícil conseguirlo,

pero por lo menos tengo ese propósito y ese va a

ser el camino.

 

¿en qué momento de bondad estás ahora?

Ahí, ahí, todavía en el primer campamento.

en el número 99 de ‘rolling stone’, de enero de 2008,

pedías como deseos para este año que el sporting

subiera a Primera…

 

¡Y que Leonard Cohen viniera a tocar a España! ¿Viste?

Acerté con los dos. Si lo llego a saber pido la paz mundial.

La que se armó cuando el Sporting subió a Primera…

Gijón cambió.

 

Para 2009 ¿te puede valer una colaboración con

Andrés Calamaro?

 

Soy muy fan suyo. Lo conocí este año en Bilbao y

hablamos de hacer algo juntos. Tengo unas canciones

esbozadas que me apetece maquetar, cuando tenga

tiempo, y mandárselas; creo que serían perfectas para

que las acabáramos juntos.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Nacho Vegas. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s