Las personas de Pessoa (por Eduardo Galeano)

Era uno, era muchos, era todos, era ninguno.
Fernando Pessoa, burócrata triste, prisionero del reloj, solitario autor de cartas de amor jamás enviadas, tenía un manicomio dentro de sí.
De sus habitantes conocemos los nombres, las fechas y hasta las horas de nacimiento, los horóscopos, los pesos y las estaturas.
Y las obras, porque todos eran poetas.
Alberto Caeiro, pagano, burlón de la metafísica y demás acrobacias de los intelectuales que reducen la vida a los conceptos, escribía erupciones;
Ricardo Reis, monárquico, helenista, hijo de la cultura clásica, que nació varias veces y tuvo varios horóscopos, escribía construcciones;
Álvaro de Campos, ingeniero de Glasgow, vanguardista, estudioso de la energía y temeroso del cansancio de vivir, escribía sensaciones;
Bernardo Soares, maestro de la paradoja, poeta en prosa, erudito que decía ser esforzado y ayudante de algún bibliotecario, escribía contradicciones;
y Antonio Mora, psiquiatra y demente, internado en Cascais, escribía lucubraciones y locobraciones.
Pessoa también escribía. Cuando ellos dormían.

Libro: Espejos

Autor: Eduardo Galeano

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Libros. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s