Brazaletes blancos ( por George Orwell)

La primera línea fascista formaba allí un ángulo y el parapeto que íbamos a atacar estaba en el vértice, en una elevación del terreno. Un pelotón de treinta hombres, la mitad ingleses y la otra mitad españoles, a las órdenes de Jorge Roca, el jefe del batallón(los batallones milicianos tenían unos cuatrocientos hombres), y de Benjamín, teníamos que acercarnos reptando y cortar la alambrada. Jorge daría la señal tirando la primera bomba y los demás lo secundaríamos arrojando una buena ración, echaríamos a los fascistas del parapeto y nos apoderaríamos de él antes de que pudieran reaccionar. Al mismo tiempo, setenta hombres del batallón de choque asaltarían la “posición” fascista más cercana, que estaba a doscientos metros a la derecha de la otra y que se unía a ella por una trinchera de comunicación. Al fin de evitar dispararnos entre nosotros en la oscuridad llevaríamos brazaletes blancos. En aquel instante llegó un enlace con la noticia de que no había brazaletes blancos. Alguien dijo con voz quejumbrosa:

–          ¿Y no podríamos llegar a un acuerdo para que sean los fascistas los que lleven los brazaletes blancos?

Libro: Orwell en España. Homenaje a Cataluña y otros escritos sobre la guerra civil española

Autor: George Orwell

Página 116

 

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